Descripción
Las reflexiones que en este libro se presentan son las entradas que semanalmente he ido publicando en el Blog “Enfermeras Comunitarias”, http://efyc.jrmartinezriera.com/, desde su creación.Se trata de reflexiones sobre muy diversos temas. Pero todos ellos desde la perspectiva de la enfermera que los escribe y comparte.Como digo, se trata de reflexiones y como tales están sujetas a una gran subjetividad. Lo que no quiere decir que, antes de publicarlas, no hayan sido pensadas, analizadas e incluso cotejadas. Pero evidentemente tienen una carga emocional que no he podido ni he querido tampoco eliminar, pues cuanto digo lo hago desde la experiencia y el conocimiento de ser enfermera. Pero también, desde el corazón, de sentirme enfermera.Las palabras no son inocentes y están cargadas de intención. Intención que no trato de ocultar ni disimular, aún a sabiendas de que puedo estar equivocado, pero también desde la convicción de que lo que digo es lo que pienso y siento. Quedan sujetas, por tanto, al debate y a la corrección si se argumenta mi error. Si no quedan como un pensamiento que trata de, por qué no decirlo, provocar y suscitar el pensamiento crítico de quienes piensan y no se conforman con lo establecido, de quienes creen que se puede cambiar, de quienes apuestan por un contraste de ideas, de quienes rechazan los planteamientos dogmáticos, de quienes, en definitiva, se posicionan con criterio, argumentos y rigor.Son muchas ideas y un denominador común, las enfermeras. Aunque trato, en todo momento, de abrir mi análisis a temas como la salud, la sanidad, los cuidados, la política, los medios de comunicación, la filosofía, la investigación, las personas, las familias, la comunidad… y, en definitiva, cuanto influye, enJosé Ramón Martínez RieraAprender sin reflexionar Es malgastar la energíaConfucio 11 Presentaciónmayor o en menor medida, en la actuación de las enfermeras y su aportación a la sociedad.Uno de mis objetivos a la hora de crear el blog por indicación de un buen amigo, fue el de dar visibilidad a las enfermeras. Lamentablemente no siempre, esa visibilidad, es posible hacerla desde sus valiosos y necesarios cuidados. En ocasiones hay que sacar a la luz aquellos aspectos menos favorables que permitan identificar las causas y errores que los provocan y a partir de la crítica tratar de erradicarlos. No se trata, por lo tanto, de un intento más de complacencia, victimismo y pataleta. Muy al contrario, lo que persigo es generar posicionamientos de acción que impliquen compromiso de cambio real, aunque hacerlo duela. Pero considero que es preferible esa confrontación con la realidad a seguir ocultando los males que impiden, en muchas ocasiones, el desarrollo de la enfermería y de las enfermeras.Quiero agradecer a cuantos han sido fieles seguidores de mis semanales reflexiones y también de quienes han contribuido con sus comentarios, reflexiones y críticas a conformar un discurso que, cuanto menos, nos saque del ensimismamiento, la inacción y el conformismo de una peligrosa y lamentablemente habitual, zona de confort.Aunque en todo momento trato de mantener el máximo respeto hacia todas las ideas y planteamientos, aunque no los comparta, siempre cabe el riego de herir la sensibilidad de alguien. Si así ocurriese quiero pedir mis disculpas, pues en ningún momento, mi intención es esa. Desde la libertad de pensamiento y palabra, opino y trato de fundamentar. Pero muchas veces no es tanto la capacidad de ofender, que repito no es mi idea, sino lo que, quien lee, quiera ofenderse.He tenido la nostalgia de trasladar al papel mis palabras, porque considero que la vida múltiple y pública que representan y a la que semanalmente se accede a través de las pantallas de ordenadores o dispositivos móviles tan sólo tendría sentido real si quedaban impresas en las páginas de un libro.



