Uno de los errores más frecuentes en la gestión sanitaria no es técnico.
Es humano.
Creer que el desgaste de los profesionales es un problema individual:
falta de resiliencia, mala actitud, poca adaptación.
No lo es.
Cuando muchas personas buenas se cansan, se apagan o se van,
el problema no está en ellas.
Está en el modelo que las desgasta.
En Liderar cuidando defiendo una idea incómoda:
el burnout no es un fallo personal, es un fracaso organizativo.
Y mientras sigamos abordándolo como algo individual,
seguiremos perdiendo talento y deteriorando el cuidado.
¿Lo estás viendo también en tu entorno?



