El liderazgo se nota incluso cuando no está presente.
Se nota en el clima del equipo.
En la forma de hablar de los profesionales.
En cómo se afrontan los errores.
En cómo se cuida… o se sobrevive.
He aprendido que la seguridad del paciente empieza mucho antes del acto clínico:
empieza en la seguridad del profesional.
Un equipo cuidado comete menos errores,
cuida mejor
y se queda.
En Liderar cuidando abordo esta relación directa entre liderazgo humanizado y calidad asistencial,
porque no es una cuestión emocional:
es una cuestión de resultados.
¿Qué tipo de liderazgo se respira en tu organización?



